La Sesión de fotos de Majo
A veces los quince no se tratan de cuentos de hadas, sino de momentos que se sienten reales.
Majo no necesitó un castillo ni una corona para brillar —solo ser ella misma, con esa mezcla entre nervios, ilusión y la certeza de estar viviendo algo único.
Cada rincón, cada paso, cada mirada tenía esa energía tranquila de quien sabe que está cerrando una etapa y abriendo otra.
El vestido, los tonos lavanda y la luz dorada de la tarde se convirtieron en el reflejo perfecto de su esencia: delicada, pero con fuerza; reservada, pero con una presencia imposible de ignorar.
Esta sesión no fue solo para tener fotos bonitas, fue para recordar cómo se siente tener quince…
esa emoción que no se repite, pero que siempre deja huella.
📸 Fotografía y edición: DRE Salgado